Aunque en ocasiones al comercio ferrolano le viene bien que el sol no caliente en exceso, ya que la gente se marcharía a la playa, lo cierto es que el mal tiempo reinante en las últimas semanas tampoco ha servido demasiado para levantar las ventas en un sector que acusa una gran crisis desde el inicio del año. «La campaña de rebajas está yendo regular, con una caída de entre un 15 y un 20% con respecto al año pasado, aunque ya era lo esperado», explica Víctor Izaguirre, presidente del Centro Comercial Aberto A Magdalena. Además de la recesión económica, este comerciante asegura que el hecho de que algunos establecimientos hubiesen realizado grandes descuentos en el precio de sus productos desde el mes de marzo tampoco ha ayudado a animar las operaciones en la campaña de saldos.
La lluvia se ha hecho notar en los negocios que venden trajes de baño. Lo confirma Paula Ramos, de la lencería que lleva su nombre. «Hasta junio fue bastante bien, pero en estas rebajas se notó mucho el descenso de ventas por el mal tiempo», asegura.